Categoría: Motivación

  • «No soy lo suficientemente buen@»

    «No soy lo suficientemente buen@»

    Eso nos quieren hacer creer nuestro miedo, nuestras inseguridades, nuestras ideas de fracaso. Nos limita el qué dirán, y si no funciona, y si no logro nada. No hemos iniciado y ya estamos trancando el camino.

    Cuando no nos consideramos lo suficientemente buenos como para dar un salto, emprender un proyecto, atrevernos a salir de nuestra zona de confort, no estamos haciéndole un favor a nadie, sino que nos estamos haciendo zancadilla a nosotros mismos.


    Dos formas de ir por la vida

    La primera desde la comodidad, haciendo cada día la tarea que se nos encomienda, lo que es seguro, entregando buenos resultados en eso que hemos aprendido y somos buenos. He dicho buenos, porque sabemos que lo somos, pero no destacables o sobresalientes, no «extraordinarios» porque no nos mueve otras fibras, y la llama solo brilla de ocho a cinco. Usualmente eso a lo que dedicamos ocho o diez horas al día no es lo que nos da más felicidad, no es lo que nos hace saltar de emoción (en pocos casos puede que sí, pero no es la regla).

    La segunda es dedicarle parte, si es que no todo tu tiempo, a eso que te apasiona y en lo que eres brillante (aunque no puedas verlo porque tus prejuicios te tienen cegado, o brillante también es el potencial que hay en ti si afinaras ese don, ese talento). El problema es que, este segundo escenario, nos lanza de entrada contra muros mentales; allí es donde aparece el «no soy lo suficientemente buen@» para ___________________ [inserte aquí el talento que tiene pero que aún no se convence a sí mismo de ser suficiente]

    ¿Te suena familiar?

    • No soy lo suficientemente buen@ para cantar y enseñar música, pero tiene una voz espectacular.
    • No soy lo suficientemente buen@ para enseñar, pero tiene un alma letrada que le haría mover montañas.
    • No soy lo suficientemente buen@ para dedicarme a este deporte, pero tiene una agilidad que muchos deportistas envidiarían.
    • No soy lo suficientemente buen@ para hablar en público, pero tiene habilidades de oratoria dignas de presentadores de noticias.
    • No soy lo suficientemente buen@ para diseñar, pero tiene un buen gusto y un ojo creativo tremendo.
    • No soy lo suficientemente buen@ para abrir un restaurante, pero cocina tan delicioso que un master chef no le llega a los talones.

    La lista puede seguir y seguir. Lo que ocurre es que esos talentos que tenemos, hay que ponerlos a fuego con unas buenas dosis de disciplina y una pizca de confianza en sí mism@.


    Más allá del miedo

    Nos da miedo porque esas personas que vemos como grandes ya tienen imperios y han logrado muchísimo, no estamos a ese nivel, ¿para qué entrar en la carrera? – No se nos ocurre pensar que todos empezaron de cero y que sólo la acción nos impulsa hacia adelante, tomar un día la decisión de movernos, de empezar. Empezar es lo más difícil, pero una vez decididos, con seguridad, será mucho lo que el esfuerzo, la dedicación, la pasión y la perseverancia nos den como premio.

    ¿Qué es eso que llevas meses (quizá años) queriendo hacer y no te animas porque no eres lo suficientemente buen@?

    También escribo esto como píldora de automotivación, porque una vez empezamos los resultados pueden tomar tiempo, requeriremos pivotear, ajustar, revisar, y reenfocar, pero con un solo objetivo en mente, hacer eso en lo que somos brutalmente buenos y lo disfrutamos, tarde o temprano veremos los frutos y se nos hinchará el corazón de alegría.

  • Potencial

    Potencial

    Hay un potencial oculto,

    un potencial que necesita ponerse a la luz,

    que debe ser revelado por otros para ser capaces de reconocerlo.

    Hay un potencial que siempre ha estado allí,

    dormido,

    perezoso,

    pasando desapercibido,

    a veces lo distingues,

    pero no te sientes del todo seguro,

    no sabes qué tanto puedes hacer con él.

    Hay un potencial vivo,

    muy dentro de cada uno de nosotros,

    que en ocasiones necesita una chispa,

    una llama,

    una palabra adecuada,

    para hacerlo arder,

    para calentar el mundo a nuestro alrededor,

    y esparcir su calor a otros.

    Ese potencial se multiplica,

    no se consume,

    no se agota,

    sino que genera abundancia.

    Ese potencial grita,

    quiere brotar por entre las hendijas,

    quiere salir entre las grietas de nuestra herida autoestima,

    de entre rechazos pasados,

    de entre miedos estúpidamente infundados.

    Ese potencial está allí,

    y puedes hacer cuanto te propongas con él.

    Ese potencial te hace feliz,

    y a otros.

    Déjalo salir.

    Deja que el mundo lo conozca.

    Siente el placer de hacer lo que amas,

    y amar lo que haces,

    porque lo harás tan bien,

    que no querrás parar,

    y nunca más te esconderás

    detrás del miedo y la cobardía,

    de nunca intentar, hacer lo que quieres hacer.

    Cuando la vida llegue a su fin,

    haber sacado eso de ti,

    será la mejor recompensa,

    será lo que te haga sentir,

    que tu paso por aquí,

    nunca fue en vano.

    Y alguien, recordará tu nombre,

    cómo le hiciste sentir,

    porque cuando ese potencial rige nuestra vida,

    cambiamos, nosotros,

    y cambiamos, a otros,

  • Enfócate en las fortalezas

    Enfócate en las fortalezas

    Y digo «las» porque no sólo quiero referirme a las propias sino también a las de los demás. Hemos crecido en una cultura donde tener fortalezas está bien, pero se nos enseña que es mejor trabajar por corregir aquello que no.

    Desarrollar nuestros roles basados en las fortalezas es mucho más productivo, eficiente y energizante que dedicar tiempo a mejorar mínimamente aquello que no dominamos del todo. Y no digo que descartemos por completo proponernos desarrollar una habilidad que hoy no dominemos, me refiero a nunca descuidar del todo aquello por lo cual sobresalimos.

    Personalmente, y en un ejercicio que me ha tomado años, puedo decir que he mejorado mi capacidad para presentar en público, dominar una audiencia y reflejar seguridad. Mi niña interior se enorgullece de mi cada vez que lo hago porque en mis tiempos de escuela, me daba dolor de barriga exponer frente a mis compañeros, hubo una ocasión en la que incluso lloré de nervios frente al salón. Todavía sudan las manos, tiembla un poco la voz, pero enfrentamos el reto dominando el temor. ¡Tomó años lograrlo! Sin embargo, durante todo ese tiempo no he descuidado esas destrezas que me hacen sentir segura y en control. Considero que allí debemos enfocar el 80% de nuestro tiempo, ubicándonos conscientemente en lugares donde esas fortalezas nos hacen entregar los mejores resultados con más naturalidad.


    Disrupt yourself de Whitney Johnson, nos da algunas pautas para jugar con nuestras fortalezas.

    Una fortaleza distintiva es algo que haces bien y que otros dentro de tu esfera no hacen. Combinar esta fortaleza con una necesidad que debe satisfacerse o un problema que debe resolverse le brinda el impulso necesario para avanzar hacia el hipercrecimiento.

    Disrupt Yourself, Whitney Johnson

    Piensa en las cosas que has desarrollado a lo largo de tu vida para «sobrevivir», esas habilidades que te han ayudado a resolver situaciones complejas que ahora puedas aplicar a tu carrera.

    O aquellas que te hacen sentir fuerte y seguro, esas que llaman tu atención cuando no están siendo puestas a prueba o no están siendo alimentadas. O esas que en ocasiones salen a flote cuando algo te exaspera y brota tu geniesito interior para resolver el «problema».

    Es importante reconocer que cada una de nuestras fortalezas tienen su propio Talón de Aquiles. Por ejemplo, si eres una persona enfocada serás capaz de terminar proyectos y trabajar en una cosa a la vez para avanzar hacía la meta, serás intencional, sabrás priorizar y te será más facil concentrarte. Puedes ser descrito por ti mismo y por otros, como una persona eficiente, con impulso y perseverante. Sin embargo, tambien pueden aflorar en ti, cuando se perturba al genio interior, una persona obsesiva, que parece solo poder pensar en una cosa a la vez, te molestarás con las distracciones y si estás muy irritado, podrías sistematicamente ignorar a los demás hasta no ver tu meta acabada.

    Entonces, ¿qué debemos hacer? La respuesta es aprender a sintonizar el nivel de nuestras fortalezas, ser conscientes de sus debilidades derivadas y encontrar el balance. Y del mismo modo, aprendamos a ver que «las debilidades» de los demás nacen de la carencia de un ambiente propicio para aflorar la fortaleza.

    Nadie me paga por recomendarlo pero te invito a visitar esta página y mapear tus fortalezas con el CliftonStrengths assessment.


    Otra recomendación para identificar nuestras fortalezas, es pensar en las cosas qué haciamos diferente cuando eramos niños o cuáles son esos cumplidos auténticos que recibimos de nuestros colegas o lideres cuando hacemos algo destacable, o como decía al principio, esas que desarrollamos ya muy con el paso de los años y que hoy dominamos.


    Son varios los caminos para descubrir esas habilidades distintivas. Lo importante es combinar fortalezas con pasión y pensar cómo podemos resolver problemas y necesidades en nuestro rol actual con esas habilidades distintivas.

    Trabajar con nuestras fortalezas nos potenciará enormemente, es de un poder exponencial, porque navegamos nuestras curvas de aprendizaje en patines y disfrutando el recorrido.

  • Crisis

    Crisis

    ¿Por qué tenemos miedo?, ¿Por qué nos resistimos? Nadie nos avisó que venían días así y no pudimos prepararnos. Hemos tenido que des-acomodarnos, ver más allá, ajustarnos, reinventarnos, y, ¿Qué hay de malo en eso?

    Continuar leyendo …
  • Limpiar memoria, vaciar papelera

    Limpiar memoria, vaciar papelera

    Hace tiempo tenía pendiente sentarme a organizar y mover mi archivo digital de fotos a un disco portatil, y como la cuarentena se ha vuelto la cómplice ideal para este tipo de tareas, dediqué unas buenas horas a iniciar el proceso. Tenía 3 memorias USB, googlephotos vendiendome espacio de almacenamiento por $1.99USD/mes, emails con asuntos Fotos Back Up (1), Back up (2), (3)… y sigue.

    Continuar leyendo …
  • Panamá: 5 años

    Panamá: 5 años

    Yo quería vestirme de pollera y escribirles un blog que los hiciera llorar de emoción, para celebrar mis 5 años en Panamá, el país que me abrió sus puertas y que hoy considero mi casa, pero ¡bendita pandemia! que se interpuso en el camino. Queda de tarea, más que nada para cumplirme a mi misma y como un ejercicio de profunda gratitud porque aquí he encontrado más de lo que imaginé.

    Continuar leyendo …
  • Lecciones aprendidas: Iniciando carrera

    Lecciones aprendidas: Iniciando carrera

    Una de las lecciones más importantes que he aprendido durante mis años trabajando para una compañía multinacional es que construir una carrera requiere un plan.

    Continuar leyendo …
  • Cuarentena para el alma

    Cuarentena para el alma

    Esto, señoras y señores, los ciudadanos de a pie, con poco bagaje científico, no lo vimos venir.

    Parece una película de ciencia ficción. Apocalíptica.

    Continuar leyendo …
  • Le quedan 4 lunes…

    Le quedan 4 lunes al año para despertar con entusiasmo e iniciar la semana con buena energía.

    Para dejar de quejarnos y más bien ser agradecidos.

    Continuar leyendo …
  • Quiero… pero!

    Quiero… pero!

    Pensar que haber hecho las cosas de la misma manera por años es razón suficiente para seguir haciéndolo así solo nos ubica en una zona de confort, nos da una excusa para no cambiar o para no intentar cosas nuevas.

    Continuar leyendo …